sábado, 27 de febrero de 2010

El invento Triball

NO TENGO NINGÚN reparo en admitirlo. Yo también pensaba que la revitalización del llamado Triángulo Ballesta, entre las calles Corredera Baja de San Pablo, Gran Vía y Fuencarral, podría llegar al fin con la modernización comercial. Hoy no lo tengo tan claro. Algunos ya me advirtieron de que lo único que había detrás era una operación estrictamente lucrativa y de imagen. Como vecino de la zona admito que la estética ha cambiado algo, si bien las mejoras sociales están tardando demasiado en llegar.

No basta con lavarle la cara a la calle Ballesta. La situación en Desengaño y su aspecto cutre apenas ha variado, salvo en el tramo peatonalizado de Mesonero Romanos, y la sensación personal es que estamos ante un invento fallido. Estamos mejor que antes, qué duda cabe, pero no todo lo bien que sería deseable, fundamentalmente porque se ha confiado toda la recuperación a la revitalización comercial. Tengo la impresión de que el verdadero cambio llegará cuando el Ayuntamiento de Madrid se implique a fondo y no lo fie todo a la mejora de los establecimientos comerciales. Es un hecho que las prostitutas siguen donde estaban, que la limpieza deja todavía mucho que desear y que cuando cierran los comercios no es un sitio apetecible.


La degradación de la zona había adquirido tintes casi dramáticos, pero la cración de un gran área comercial no parece la panacea que salve a los vecinos de las graves carencias que tienen en cuanto a equipamientos sociales, culturales y deportivos. La tendencia ahora, paulatina pero me temo que imparable, es ir montando locales de hostelería. Es decir, negocios incompatibles con la tranquilidad vecinal. La Asociación AcTriball hace una labor sin duda meritoria, pero no serán ellos los que nos salven del olvido y la desidia municipal de años. Los vecinos de la zona Centro necesitan una nueva oportunidad. Los inventos, ya se sabe, mejor con gaseosa.

viernes, 26 de febrero de 2010

Graffiteros


EN CINTURA QUIERE meter doña Ana Botella a los graffiteros. A su amiga Esperanza Aguirre tampoco le gustan las pintadas y es de la opinión de que algo habría que hacer para que, en esto al menos, Madrid se parezca a Londres o París. Ya sé que el debate es recurrente e irresoluble por esencia. Rara vez hay un término medio. O se está a favor o en contra. Es como si proponemos reflexionar sobre el botellón, la prostitución o la mendicidad. Claro, que por intentarlo que no quede.

El Ayuntamiento de la Villa y Corte, ahora Palacio de Cibeles, pretende endurecer las multas hasta los 3.000 €, en un auténtico brindis al sol. Los reiterados anuncios municipales de acabar, por ejemplo, con la concentración de jóvenes bebiendo en la calle o con el comercio del sexo en plena vía pública nos anticipan ya cuál puede ser el resultado del intento. Baldío.



Significa esto que hay que quedarse cruzados de brazos. Evidentemente no. Claro que quizás habría que empezar a distinguir que no todo el monte es orégano y que no es lo mismo un muralista profesional, que sabe lo que se hace, que un chaval que viene a Madrid cargado con toda su artillería multicolor o que un pintamonas que dispara donde le place. Los chicos serán más rápidos, estarán más vigilantes y, llegado el caso, garabatearán lo que quieran en un pis pas.

Las pintadas, mal que nos pese, seguirán existiendo. No se van a erradicar nunca por más que Gallardón creara una división tipo hombres de Harrelson anti-graffiti. ¿Y qué hacer entonces? ¿Crear talleres educativos para encauzar a los artistas del spray? Estaría bien, no es mala idea, pero no parece suficiente, desde luego que no. ¿Y cómo discernir entre las pintadas prescindibles y las que son arte urbano? Pocas certezas y demasiadas dudas me asaltan hoy ante esta batalla perdida. Ah, por cierto, ayer vi una pintada en una valla de obra que me dio que pensar: "Madrid, antes molabas más". Cualquier día de estos fichan al autor y lo contratan para ARCO.

jueves, 25 de febrero de 2010

La luz crepuscular


ACABO DE LEER la última obra de Joaquín Leguina (Editorial Alfaguara) y he de confesar que me ha interesado vivamente. Tal vez no resulte apetecible, no lo sé, para el "gran público", pero sí puede ser de utilidad para todos aquellos a quienes preocupan los avatares de la política. Dice el propio Leguina en una nota previa que "el texto se inscribe en el género literario conocido como novela, aunque en este caso la vida profesional y la pública del protagonista (Ángel Egusquiza), son un trasunto del autor". Es decir, una novela con un gran componente autobiográfico en el que se intercalan ficción y realidad.

La nómina de personajes que cita Leguina (Felipe González y Alfonso Guerra, pasando por Teófilo Serrano, José Acosta, Joaquín Almunia, José Borrell y tantos otros) así como los avatares y entresijos políticos en la joven historia de la Comunidad de Madrid, incluidas las batallas del PSOE, me han cautivado poderosamente. Ni que decir tiene que estamos ante una "historia de parte", con sus apostillas y matices, a cargo sin duda de un testigo privilegiado, de vuelta ya de todo, como para defender con ahínco a José Barrionuevo, Mariano Rubio, Narcís Serra, Julián García Vargas o Pilar Miró, tan fustigados en su día.

Su "ajuste de cuentas" con el pasado no deja indemnes, por supuesto que no, a oscuros personajes como José Luis Balbás o Gustavo Durán, cuyas andanzas como apestados o conseguidores resquebrajaron los cimientos de la propia Comunidad de Madrid. Tampoco salen muy bien parados, era fácil imaginarlo, Baltasar Garzón, Mario Conde, Luis Roldán o el diario El Mundo. No me extraña que Leguina se emplee a fondo con ellos, lo que sí me llama la atención es la fiereza con la que castiga a José Luis Rodríguez Zapatero. Nadie, ni siquiera el presidente del Gobierno está libre del escrutinio, necesario e inevitable en todo cargo público, si bien en este caso la acritud que destila es de una gran estridencia. Está en su derecho, faltaría más, aunque tengo para mi que las causas del desapego hacia el secretario general del PSOE no están suficientemente explicadas. "Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros", según la certera frase acuñada por Pío Cabanillas en plena guerra fratricida de la extinta UCD.

Me gusta el decálogo que incluye al final del libro, una especie de "testamento político" del que entresaco algunas ideas: "Es preciso mancharse las manos, lo contrario es apostar por la inacción". "La finalidad de la buena política no ha de ser otra que la disminución de la crueldad, de la injusticia y del dolor". "Luchar por las convicciones, incluso si hay que pagar por ello un alto precio".

miércoles, 24 de febrero de 2010

Lapidario

"AMO LOS PERIÓDICOS. Son mi desayuno diario. Imposible empezar un día sin ellos. Aún así, a pesar de este amor que les profeso, hay días en que me parece que están escritos para otros que no soy yo". (Elvira Lindo. El País. Domingo. 21 de febrero de 2010)

martes, 23 de febrero de 2010

Gobierno de concentración

YA ESTÁ. Esperanza Aguirre, el perejil de todas las salsas, ha encontrado al fin la solución para salir de la crisis económica: un gobierno de concentración entre socialistas y populares. Su irónica sugerencia, admitida en privado por algunos de sus consejeros como algo factible y deseable, porque Aguirre nunca da puntada sin hilo, pasaría por que Zapatero cambiara a Elena Salgado por Cristóbal Montoro y a Celestino Corbacho por Javier Arenas.

Claro, que puestos a hacer cábalas, tampoco estaría mal poner a Luis Bárcenas como ministro de Economía y Hacienda y, por ejemplo, a Carlos Fabra, o incluso a Alberto López Viejo, como titular de la cartera de Trabajo. Pero basta de ocurrencias y hablemos en serio. Es lo que tiene cuando, medio en serio medio en broma, se sugieren esas cosas. La propia Aguirre debió ser consciente del berenjenal en el que se metía cuando empezó diciendo "espero que no se filtre esto", que es una forma como otra cualquiera de animar a los suyos a que lo hagan.

Hace unos días pidió elecciones anticipadas, y ni siquiera Rajoy se atrevió a tanto; ahora amaga con ese "gobierno de concentración" cuya propuesta, en todo caso, debería partir del presidente del PP y no de ella, tres pasos por delante siempre de la dirección de su partido. Si de verdad quiere jugar a las ironías, y ya que en Madrid tampoco estamos para tirar cohetes, que se aplique el cuento y hoy en la Asamblea de Madrid, durante el pleno monográfico sobre la crisis, suba a la tribuna diciendo que va a proponer a los socialistas Adolfo Piñedo y Enrique Echegoyen, es un decir, como consejeros de Economía y Hacienda y de Trabajo en sustitución de Antonio Beteta y de Paloma Adrados. Cortinas de humo las justas, bastante tenemos con la que está cayendo.

lunes, 22 de febrero de 2010

Mi amigo Larsson

(foto EL PAÍS)

EL PRÓXIMO JUEVES está previsto que se ponga a la venta el último libro sobre el exitoso escritor sueco. (Mi amigo Stieg Larsson, de Kurdo Baksi. Editorial Destino. 17,50€). Lleva la firma de su amigo durante 12 años y colega en la revista Expo. Baksi es un conocido periodista y editor, nacido en el Kurdistán turco hace 44 años y que con poco más de 20 fundó en Suecia una publicación en defensa de la amplia comunidad inmigrante.

Dicen algunos de los que han tenido ocasión de ver el texto (Juan Diego Quesada en El País, o Lorenzo Silva en El Mundo) que el libro revela "los claroscuros de la personalidad de Larsson". No entraré, porque ni he leído el libro ni me corresponde, en consideraciones sobre la conveniencia o el oportunismo de ahondar en la personalidad del autor de Millennium. Mi reflexión de hoy tiene que ver más con la idea de desligar la vida del autor de su obra. Y lo digo porque me importa más bien poco la vida de Larsson, más allá de sus datos biográficos fundamentales y de la curiosidad que me suscita su trayectoria periodística. Admito que también he seguido con algún interés las broncas con su familia y de ésta con su compañera Eva Gabrielsson. Con todo y con eso, repito, lo esencial es la enormidad de su obra.

A estas alturas, por tanto, lo que de verdad me interesa es que el escritor sueco nos atrapó con su trilogía, y que su obra es infinitamente más grande que su vida. Ya sé que tiene algunos detractores, y que la literatura, como negocio que es, tampoco es ajena al marketing y al efecto de la publicidad. 21 millones de libros vendidos en todo el mundo, 3,5 millones en España, dan buena idea de la magnitud del fenómeno Larsson. El propio Baksi admite, de forma muy gráfica, que hoy el gran símbolo de Suecia es Larsson, por encima de Abba o de Ikea. Por algo será.

viernes, 19 de febrero de 2010

La peineta de Aznar

(foto REUTERS)

LA PROTESTA DE ayer contra José María Aznar en la Universidad de Oviedo y su falta de corrección, impropia de una persona de tanta experiencia política, me ha recordado un hecho parecido, aunque resuelto de una forma distinta. Doy por hecho que este tipo de situaciones nunca son fáciles de resolver, aunque no es menos cierto que tanto el ex presidente del gobierno como su equipo sabían perfectamente a lo que se enfrentaban. Comenzaré por decir que Aznar tiene derecho a dar una conferencia donde le plazca, pero las reglas del juego democrático también le obligan a mantener la compostura. Mal que le pese, tendrá que convivir con eso mientras viva.

Lo de ayer, como digo, me recordó a una visita de Gallardón como presidente de la Comunidad a una Facultad de la Complutense junto al entonces consejero de Educación Carlos Mayor Oreja. Debió ser en la primavera de 2003, en plena ebullición social por la guerra de Irak. Gallardón pudo haber anulado la visita, después de que sus escoltas le avisaran de que los ánimos estaban muy caldeados y de que los chicos le iban a reventar el acto. No sólo no lo hizo sino que le dio la vuelta tratando de sacar rédito político de una situación endiabladamente difícil. A su llegada, Gallardón le dijo a los suyos: "Aquí todo el mundo tranquilo y, sobre todo, no respondáis a ni una sola provocación". A la hora de los discursos, y como arreciaban los gritos e insultos en el salón de actos, Gallardón pidió a duras penas que le dejaran hablar con el compromiso de ceder el micro a uno de los más exaltados para que dijera lo que quisiera sobre el PP y la guerra. Aquello calmó algo la situación y, aunque no pudo evitar que los chicos le siguieran increpando durante todo el trayecto a pie por el campus, consiguió salir airoso dándole la vuelta a un episodio de máxima tensión. Gallardón evitó utilizar su coche oficial, para no permanecer bloqueado, se subió incluso a un autobús de la EMT, y salió de allí, creo recordar que en Metro, sin grandes complicaciones, más allá de la larga e imprevista caminata.

Aznar, en cambio, con su grosero gesto de ayer sacando el dedito a pasear nos recordó a Berlusconi, por más que los insultos de “fascista” y “criminal” le dolieran. Estaba en una Facultad, ¿qué esparaba, incienso y pétalos de rosa?

jueves, 18 de febrero de 2010

Periodismo híbrido

RELATABA ESTE LUNES el periodista de El Mundo Carlos Fresneda el éxito de Arianna Huffington como líder del periodismo en la Red. El asunto me ha parecido del máximo interés, habida cuenta del desconcierto actual que viven, y sufren, los medios de comunicación "tradicionales". 10 millones de usuarios únicos, un incremento de lectores del 150% en el último año y unos ingresos de hasta 16 millones de dólares con apenas medio centenar de periodistas nos dan una idea de la enormidad del proyecto que ha nacido en Los Ángeles.

"Creo firmemente que el futuro del periodismo será híbrido", defiende la inventora del "Huffpost" con una clarividencia que muchos agradecerán. Dicen que todo, o casi todo, está inventado en este negocio, pero siempre hay algún apóstol que con su clarividencia marca el camino de los demás. Los críticos del proyecto, según relata el propio Fresneda, se quejan de que detrás tan sólo hay un pequeño grupo de periodistas, apenas 11, y de que la web se nutre del trabajo de voluntarios. Los grandes popes de la comunicación andan desorientados acerca del futuro que aguarda a los medios, aunque mucho me temo que este "periodismo híbrido", ya sé que la palabreja suena fatal, puede ser una de las soluciones. "Los viejos medios están abrazando ya los métodos de los nuevos", Huffington dixit, y el baile no ha hecho más que empezar.

Entiendo perfectamente que las empresas periodísticas estén preocupadas por la supervivencia de sus negocios, pero tampoco estaría mal que los periodistas comenzáramos a interesarnos sobre nuestro papel en estos tiempos de cambio. Me gustaría pensar que el buen periodismo nunca morirá, independientemente del soporte elegido y que los receptores de la información sabrán encontrar el camino adecuado, aunque tampoco estoy muy seguro. No es tiempo de certezas, sino de confusión. "Estudien, muchachos, o acabarán de periodistas", conminaba un profesor a sus alumnos universitarios, según ha relatado en alguna ocasión el escritor mejicano Juan Villoro. El periodista Rodolfo Serrano (Un oficio de fracasados) suele citar la frase de Mark Twain "habiendo fracasado en todos los oficios, decidí hacerme periodista". Habrá que tomárselo con humor mientras decidimos qué queremos ser de mayores.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Irreconciliables

(foto EL PAÍS)
LA ENTREVISTA DE Iñaki Gabilondo a Alberto Ruiz-Gallardón en CNN+ el lunes por la noche evidencia, por si cabía alguna duda, que la distancia personal y política entre el alcalde y la presidenta es insalvable. Y no sólo eso, sino que, como compiten por el mismo espacio, y quién sabe si por la misma herencia, su relación es irreconciliable. Lo es y lo será por mucho que se empeñe Mariano Rajoy en tratar de atemperar una guerra, que lo es sin cuartel y que sólo terminará el día que uno de los dos acabe matando o muriendo.

Parecía que, siguiendo recomendaciones de Génova 13, Gallardón iba a pasar por alto el famoso exabrupto del "hijoputa" pronunciado por Aguirre ante un micrófono indiscreto, pero no ha sido así. "Ni un ataque sin respuesta" debe haber pensado el alcalde de Madrid, a tono con la tradicional forma de reaccionar de su fiel escudero Manuel Cobo, más vehemente siempre que Gallardón. La presidenta no quiso atizar el fuego ayer, aunque ya le devolverá el golpe tan pronto como pueda. Al tiempo.

El reconocimiento de Gallardón de que mantiene una "distancia personal" con Aguirre y de que se haya dado por ofendido con el insulto del "hijoputa" viene a certificar que sigue trabajando con ella por mera cortesía institucional, aunque no con confianza porque "la confianza es un sentimiento personal". Con compañeros de partido así ¿quién necesita rivales? Dios los cría y ellos se desjuntan.



martes, 16 de febrero de 2010

El patio trasero de Ferraz

AHORA O NUNCA. Esto es lo que debe haber pensado Tomás Gómez sobre su futuro político más inmediato para salir como salió ayer diciendo que que el PSM "no es el patio trasero ni el jardín de atrás de Ferraz ni de nadie". Suena bien eso de que serán los socialistas madrileños los que decidan, si bien los deseos en política no siempre se corresponden con la realidad. Los tiempos en política lo son todo. Si te anticipas te expones a abrasarte y, en cambio, si te demoras demasiado corres el riesgo de que te muevan la silla. Y éste es, precisamente, el dilema que corroe al líder de los socialistas madrileños, inquieto por la eventualidad de que la dirección de su partido no vaya a contar con él como candidato para medirse con Esperanza Aguirre.

El temor de que le estén segando la hierba bajo los pies ha obrado el milagro de que Tomás Gómez se descuelgue con frases de ese tenor dirigidas, sobre todo y en primer lugar, a José Luis Rodríguez Zapatero. El secretario general del PSM trata de forzar la máquina para que de una vez por todas la dirección federal, que es muy amplia, tenga algún "gesto" sobre el candidato a la Comunidad de Madrid. Algunos piensan que con su "desafío" de ayer el líder de los socialistas madrileños, que lógicamente debe tener más datos que nosotros, no ha hecho sino agitar unas aguas que ya estaban bastante revueltas.

Tomás Gómez tiene prisa y en Ferraz se lo están tomando con una pachorra que puede poner de los nervios al más templado. A estas alturas de la película el líder de los socialistas madrileños debería saber, seguro que es consciente de ello aunque no lo quiera admitir, que la batalla también se juega en los medios de comunicación y que las encuestas serán determinantes, por más que él se empeñe en exhibir que cuenta con el apoyo del 95% de los militantes. Si la jugada le sale bien puede acabar de candidato, aunque solo sea por incomparecencia de un contrario; claro, que si ha calculado mal, se puede haber disparado a los pies.

lunes, 15 de febrero de 2010

Contaminación visual

LA EXPLOTACIÓN PUBLICITARIA del espacio público en Madrid daría para todo un serial, aunque en lo que me quiero fijar hoy es en el abuso que hacen nuestros políticos de las vallas para "vender" las obras que pagan con el dinero de todos. Abrió fuego la Comunidad de Madrid publicitando sin complejos sus inversiones en infraestructuras, le siguieron los Ayuntamientos de la región con similar entusiasmo y vino finalmente el Plan E de Zapatero con sus descomunales vallas.

Claro que hay que anunciar lo que se hace, no me parece mal, pero otra cosa bien distinta es que las Administraciones abusen de este tipo de reclamos en una especie de ley de la selva en la que todo vale. De seguir así, sin una regulación específica, llegará el día que las vallas anunciadoras serán más grandes y más caras que la propia obra que pretenden vender.

Puestos a cometer desmanes, tampoco es menor el hecho de que las obras concluyan y las vallas permanezcan durante meses invadiendo un espacio que no les corresponde. Así ocurre, por ejemplo, en la plaza del Carmen de Madrid, que es donde estuvieron las casetas de los técnicos e ingenieros para las obras de la estación de Cercanías de la Puerta del Sol, y donde continúa en pie una hermosa valla 8 meses después de que Zapatero cortara la cinta inaugural. Hay muchos ejemplos más. Ya sé que este tipo de contaminación no es comparable a la atmosférica o a la acústica, aunque si nadie le pone coto es muy posible que los elementos no arquitectónicos acaben afectando, además de al buen gusto y a la estética, a la salud mental de los sufridos contribuyentes.

domingo, 14 de febrero de 2010

Solar vacío en Gran Vía

EL ARQUITECTO RAFAEL DE LA HOZ está construyendo el primer edificio del siglo XXI, y quién sabe si el último, en la Gran Vía. La centenaria avenida madrileña, en el único hueco que ha quedado libre en un espacio tan compactado, sigue creciendo con una edificación que será sin duda singular.



De la Hoz, cuyo prestigio dentro y fuera de España es innegable, está a punto de concluir también las Oficinas Colonial en la Plaza de Colón, y tiene en marcha proyectos como la reforma del Hotel Ritz, los Juzgados de Menores y de lo Penal, en la "eterna" Ciudad de la Justicia, o la también frenada rehabilitación de la "Manzana Canalejas". Su estudio, como digo, trabaja ahora en este solar vacío cuyo proyecto ha generado ya un tímido debate sobre la conveniencia de meter en plena Gran Vía un edificio "rompedor". Aquí lo tenemos.

El debate es de lo más interesante, a mí al menos me lo parece, porque se trata de encajar en pleno corazón de Madrid, y en una calle tan singular, una edificación radicalmente distinta a las de su entorno. Dicen que es moderno pero discreto y que ya ha pasado el momento de los capiteles de piedra, a imitación del estilo anterior. La cuestión que nos planteamos, más que nada por enredar y contribuir al debate, es si éste que mostramos aquí es un edificio acorde con la zona o Rafael de la Hoz debería haber optado por algo más integrado. Para gustos están hechos los colores. Y los edificios.

jueves, 11 de febrero de 2010

Mi libro


HOY VENGO A hablar de mi libro. Empieza a salir a la venta la obrita "Hotel Ritz. Un siglo en la historia de Madrid" a la que tanto tiempo, esfuerzo y cariño he dedicado en los últimos años. Cuando era joven, más que ahora, tuve el honor de trabajar en el Ritz de camarero. Ocurrió en una época ya lejana en la que, además de frecuentar el bar de la Facultad de Ciencias de la Información, pude terminar Periodismo. Este librito, por tanto, responde a la necesidad imperiosa de contar lo que vi, vestido de frac y pajarita, además de la multitud de jugosas anécdotas e historias narradas por mis ex compañeros y en las que luego profundicé adentrándome en libros y hemerotecas. He querido hacer un relato periodístico huyendo de los trazos en primera persona aunque, naturalmente, algunos de los pasajes que cuento fueron vivencias personales. Casi medio millar de personajes de todos los ámbitos, sobre todo del poder, de la política, de la cultura y del espectáculo, desfilan por sus 256 páginas. Ya está en la Casa del Libro, y espero que en breve en los demás puntos de venta habituales. También está disponible en la propia tienda de la editorial, en la calle Mayor 80 de Madrid.

La publicación, he de confesarlo, ha sufrido numerosos avatares que no hacen al caso. Lo que de verdad importa es que el libro ve la luz al fin y que bien está lo que bien acaba. Inicialmente mi idea era mucho más ambiciosa, y no puedo ocultar que me hubiera gustado una edición en un formato mayor y con fotos. Eso no significa, ni mucho menos, que no esté infinitamente agradecido, y que me de más que por satisfecho con que Miguel Tébar y Ediciones La Librería hayan tenido la generosidad de publicar mi obrita. He comprendido, aunque tarde, que para un periodista, o para un escritor en general, la verdadera dificultad de un libro no radica en escribirlo sino en poder publicarlo. Por eso, que una editorial madrileña y “madrileñista” como La Librería haya confiado en mi me enorgullece enormemente. Permítaseme la inmodestia.

No me corresponde a mí, por supuesto que no, juzgar el resultado. Solo puedo decir que he tratado de hacer un trabajo riguroso y concienzudo. El libro es muy modesto, sale en edición de bolsillo y sólo cuesta 6,50 €, así es que (aquí es donde meto la cuña publicitaria) ánimo y a por él, que se acaba. Tengo entendido además que ni Stieg Larsson, ni Dan Brown, ni Paul Auster verán peligrar su liderazgo editorial con ésta humilde aportación. Un buen amigo me ha sugerido que cree una nueva serie que, a imitación de Millenium, podría titular Hotellium. Bromas aparte, confío en vuestra benevolencia

Federico García Lorca nos regaló una cita que no puede ser más apropiada: “Escribo para que me quieran". Años más tarde, Gabriel García Márquez, al que conocí en el Ritz y con quien tuve el honor de hablar de literatura durante una inolvidable tarde en el jardín del Hotel, sentenció a su vez: “Escribo para que me quieran más mis amigos”. De eso, precisamente, se trata.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Pobres arbolitos

ME GUSTAN LOS árboles. Me gustan mucho. He tenido la suerte de poder plantar varios y tengo hacia ellos un aprecio casi atávico que me resulta difícil explicar. Con estos antecedentes resulta sencillo entender que me subleve cada vez que veo, con mucha frecuencia, situaciones como la foto que ilustra este post.

No basta con plantar árboles, hay que cuidarlos, mantenerlos y protegerlos. Protegerlos debidamente de la voracidad de vehículos y peatones, y no con esos palitroques en forma de tutores con los que el Ayuntamiento de Madrid lo hace. Es evidente que, a la hora de aparcar, un coche puede más que un árbol y que al final la parte más débil siempre acaba cediendo. Resulta incomprensible que a los "ingenieros" que han diseñado el acondicionamiento de nuestras calles no se les haya ocurrido poner algún obstáculo más efectivo. Un árbol convenientemente protegido hasta que crece (como han hecho con acierto en la calle Arenal de Madrid) evita, de paso, las tentaciones vandálicas de cada fin de semana insufladas por el botellón de turno.

Cuando se acerquen las elecciones el equipo de gobierno municipal podrá presumir tirando de estadística para contarnos la milonga de que ha plantado no sé cuántos miles de ejemplares. Y seguramente tendrán razón, porque así debe haber sido. Lo que, en cambio, no dirán es cuántos han tenido que reponer por la desidia de dejar durante semanas el riego abierto, incluso en invierno, o cuántos han tenido que sustituir devorados por coches y peatones debido a la falta de amparo. Ya sé que no es el tema del siglo y que en Madrid hay otros miles de problemas más acuciantes, pero tampoco es tan complicado tener un poquito de cuidado con esos pobres arbolitos. Dicen que en tiempo de poda los árboles no lloran, en Madrid, por desgracia, lloran siempre con un desconsuelo estremecedor.

martes, 9 de febrero de 2010

Tiempo de quinielas



LA INCOMPRENSIBLE TARDANZA del PSOE, rayana en la parsimonia, para confirmar, o elegir si es que es nuevo, al candidato que plantará cara a Esperanza Aguirre deja vía libre a cualquier tipo de cábala. La última y más sonada es la de que el alcalde de Getafe, Pedro Castro, aspira a presidir la Comunidad de Madrid. El propio Castro se apresuraba a desmentirlo tras la publicación de la noticia en La Razón. El PSM, según el de Getafe, ya tiene un candidato, que se llama Tomás Gómez, y que, según recordó, recibió la confianza del 90% de los socialistas.

Ayer coincidieron Esperanza Aguirre y Pedro Castro en un acto y a la presidenta madrileña, encantada de hurgar en la herida socialista, le faltó tiempo para comentarle la jugada nada más bajarse de su coche oficial. "O sea, ¿que no te ves o no te prestas?", a lo que Castro, perejil también de muchas salsas, contestó con evasivas. A esa misma hora, Tomás Gómez, que de momento es el único que ha anunciado la presentación de su candidatura, recordaba que "si hay más de un candidato, habrá primarias" y, a renglón seguido, añadía que Castro no sólo es su "maestro", sino una persona de su "máxima confianza", además de ser "clave" en su equipo. Gómez trató de convencer a propios y extraños diciendo que la "operación Castro", deshecha como un azucarillo en un vaso de agua, no era sino un "intento baldío" de desestabilizar su proyecto.

Este globo sonda, como los que han de venir, se los podría ahorrar el PSOE si hubiera hecho los deberes a tiempo. No pasa nada porque haya un fuerte debate interno, ¡faltaría más!, pero el electorado da síntomas de estar confundido y máxime si se observa la diligencia con la que el PP resuelve este tipo trámites. Ya sé que en todas partes cuecen habas y que la lucha fratricida que mantienen Aguirre y Gallardón no hay cuerpo que la aguante, pero no es menos cierto que a la hora de acudir a las urnas los del PP miran hacia otro lado, se tapan la nariz, y votan a sus siglas por más que la disputa entre el alcalde y la presidenta sea hasta matar o morir. Queda aún mucha tela que cortar, pero no estaría de más que en Ferraz se fueran poniendo las pilas y entre tanta nebulosa económica, bastante tienen ya con lo suyo, mostraran algún síntoma de que lo de Madrid les preocupa. Si el candidato es Tomás, tiempo ha tenido de aprenderse la lección, pero como sea otro, paracaidista o similar, más vale que se apunte a algún curso a distancia tipo CCC para que sepa de qué va esto de Madrid.

lunes, 8 de febrero de 2010

El milagro del agua


UNA EXCURSIÓN ESTE fin de semana por las Lagunas de Ruidera y el cauce del río Cigüela (o Gigüela), afluente del Guadiana, me ha permitido constatar que las últimas e insólitas lluvias han devuelto la vida a la llamada Mancha húmeda.




Hace apenas tres meses la zona era, volvía a ser, la viva imagen del desconsuelo a causa de la sequía. Ahora, en cambio, el agua ruge con una fuerza desacostumbrada. El embalse de Peñarroya, inaugurado en 1959 para convertir en zona de regadío para la agricultura el entorno de Tomelloso y Argamasilla de Alba, y causante en parte de la desecación del Parque Nacional de las Tablas y de los Ojos del Guadiana, vive sus mejores días.



Las Tablas, de hecho, han pasado en cuestión de semanas de una superficie encharcada de apenas 70 hectáreas a superar las 1.700. La Mancha húmeda recupera el aliento tras estar en la UVI durante años. La situación hídrica es tan boyante que la aportación excepcional de agua desde el Tajo, gracias a la construcción de una tubería por parte del Ministerio de Medio Ambiente, apenas se ha utilizado. Por ese conducto tan sólo han pasado 2,5 hectómetros cúbicos de los 22 aprobados por el Gobierno. Ya sólo falta que alguien aprenda la lección y se eviten los errores del pasado.


Las aves empiezan a volver lentamente a la zona y, aunque la naturaleza está todavía dormida a causa del letargo invernal, ya es seguro que este año podremos disfrutar de una primavera esplendorosa.


domingo, 7 de febrero de 2010

La banca siempre gana



EN TIEMPOS DE bonanza la banca gana mucho. Ahora, que vienen mal dadas, los bancos también ganan. Algunos incluso mucho, como el Santander, que obtuvo casi 9.000 millones del ala en el peor año de la crisis. El BBVA sorprendió la semana pasada con un fuerte recorte de beneficios, pero la factoría "roja" de Botín acaba de presentar unos resultados que ya quisiera para sí, minimamente, un noqueado Zapatero. Ya me hago cargo de que la situación es compleja y que tan malo es no actuar como ir dando bandazos, pero un poquito más de pedagogía no le vendría mal al presidente del Gobierno. Por la cuenta que nos trae. Le quedó bonito en Washington, durante la famosa plegaria en el Desayuno de Oración junto a Obama, lo del "no explotarás al jornalero", pero tampoco estaría mal que diera síntomas de que sabe cómo darle trabajo.

A lo que íbamos. Duplica el Santander, por primera vez, los beneficios de su gran rival, BBVA, y no es de extrañar que tal y como está el patio, con la que está cayendo, alguien quiera postular a Botín como presidente del Gobierno, o incluso a Isidoro Álvarez. La reciente encuesta del CIS certificando el derrumbe socialista, el desconcierto en las propias filas del PSOE, las inseguridades y vaivenes del Gobierno, el descontento de la gente, las despreciables maniobras de los tiburones financieros, las teorías conspirativas, la crisis de confianza de los mercados, la falta de autoridad, los sindicatos calentando motores para salir a la calle... Demasiados negros nubarrones, que la banca sabrá aprovechar sin duda. Hagan juego, señores, la banca siempre gana.

sábado, 6 de febrero de 2010

El perdón


SIN MÁS COMENTARIOS. Mi buen amigo Nacho Caballero lo ha vuelto a clavar, como siempre.

viernes, 5 de febrero de 2010

Elecciones anticipadas


A ESPERANZA AGUIRRE, erre que erre, se le queda pequeña la política regional. Para alguien que ya estuvo sentada a la derecha del padre en el Consejo de Ministros, que saboreó las mieles del poder desde una plataforma tan elevada como el Palacio del Senado, y que cada día se levanta mirando hacia Moncloa, no le debe resultar nada fácil jugar sólo en Madrid.

Yo la entiendo. El campo se le queda pequeño. Lo de la Puerta del Sol es pan comido para ella y tiene tanta hambre de balón que, en ocasiones, confunde el rectángulo de juego con un cuadrilátero. A su jefe de filas, Mariano Rajoy, le gusta más el ciclismo, el pedaleo constante y no esos bruscos demarrajes y bandazos que son tan del agrado de nuestra presidenta. Ahora resulta que ha olido sangre en la ceja de Zapatero, no hace falta ser un lince para saber que estamos en el momento más delicado de la legislatura, y va a por todas, adelantando por la derecha al mismísimo Rajoy, que se ve con fuerzas, pero prefiere que sea Zapatero el que se vaya cociendo en su propia salsa hasta el descalabro final.

Aguirre, en cambio, pide convocar elecciones ya "para que los españoles elijan quién quieren que dirija la nave" con el fin de que comience cuanto antes la recuperación económica. Claro que las prisas no son buenas consejeras y no es descartable que por querer vender la piel del oso antes de cazarlo acabe pagando cara su osadía. Este mediodía, siempre ojo avizor, incluso tiene previsto "fichar" nada menos que a Cristiano Ronaldo y a Iker Casillas durante un acto en el Bernabéu para fomentar el deporte entre mayores e inmigrantes. De ellos debería aprender que hay que saber ganar y perder, que hasta el último minuto no se debe dar por perdido el partido y que hay que respetar siempre al adversario. Hay que ver qué útiles son las enseñanzas del deporte para la actividad política. Si ninguneas a tus compañeros y no respetas al entrenador o, directamente, si le partes una pierna al contrario siempre te pueden sacar la tarjeta roja. Mucho cuidado.


jueves, 4 de febrero de 2010

Políticos


CON FRECUENCIA ME pregunto de qué pasta están hechos los políticos. Me lo pregunto, sobre todo, cuando les vienen mal dadas y tienen que aguantar el tipo con una entereza digna de mejor causa. No estoy hablando de ningún partido en concreto sino de todos ellos. Los políticos suelen echarle muchas horas, en general, cobran menos que en la empresa privada y, encima, tienen mala prensa y peor fama. Ya sé que nadie les obliga y que más de uno firmaría por tener su estatus, su capacidad de influencia y el boato de poder que les rodea. Mucha pompa y circunstancia, sí, pero sigo sin entender dónde radica el misterio que les mantiene atados al cargo, orgánico o público. Desconozco igualmente qué es lo que les retiene cuando les llueven los palos de todos los lados.

No debe resultar fácil tragar quina varias veces a la semana o desayunarse un sapo casi todos los días. No pretendo decir, ni mucho menos, que sean unos santos, que no lo son, pero me parece admirable su capacidad de nadar contra corriente y de sobrevivir en condiciones adversas. Alguno me dirá, y es posible que sea así, que para ellos la política es como una droga; otros opinarán que una vez que se suben al coche oficial nunca más se quieren bajar, por algo será, o que el poder produce un grado de satisfacción sólo comparable al sexo. ¡Qué cosas! Antes se utilizaba mucho aquello de la "erótica del poder" para explicarlo. No sé, no acabo de entender qué es lo que le ven al hecho de mandar y qué oscuros resortes manejan para mantener el tipo. Nadie aún me lo ha sabido explicar, porque yo eso del servicio público no me lo acabo de creer. Seguiré indagando.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Menores e Internet



ME HA RESULTADO especialmente llamativo e inquietante el dato de que el 10% de los menores abusan de Internet realizando prácticas no recomendadas. No estamos hablando de cualquier cosa. Se trata de la creación de identidades falsas, subida de vídeos y fotos personales o citas con personas desconocidas. Como usuario, pero sobre todo como padre, me parece un asunto de la máxima entidad. Nuestros chicos han caido, rendidos y hechizados ante el poder creciente de la "cultura de las pantallas", sin apenas resistencia por parte de quienes debieran velar, los padres en primer lugar, por evitar esos abusos.

El uso de Internet como forma de relacionarse es imparable, si bien las empresas, además de sus beneficios, deberían preocuparse por un uso correcto de Internet imponiendo unos límites. Por responsabilidad social pero, sobre todo, para evitar consecuencias indeseables en un futuro más o menos inmediato. No sirve de nada que, por ejemplo, se imponga un "horario infantil" en Televisión y, sin embargo, la red se convierta en una peligrosa adicción para los menores y adolescentes. Repito, por si no ha quedado claro: deben ser los padres los que pongan el primer filtro, aunque no basta. Cualquier precaución es poca y programas como el de "Internet en Familia", cuyo protocolo acaban de firmar la Comunidad de Madrid y Telefónica, puede ser un paso acertado pero a todas luces insuficiente.

Acotación al margen. Insuficiente y cicatera le parece también al PSOE la política del Gobierno regional en relación con la difusión y el desarrollo de la sociedad de la información en la Comunidad de Madrid. Hablando en términos informáticos los socialistas consideran que "los anuncios que realiza Aguirre son spam, o lo que es lo mismo, mucho humo, mucha foto pero pocas acciones que realmente fomenten el uso de las redes sociales y de las nuevas tecnologías en la sociedad madrileña". Bien por ese convenio con Telefónica, defienden los del PSOE, pero un poquito más de coherencia, sobre todo después de haber cerrado más de 250 CAPIS (Centros de Acceso Público a Internet) por no hablar del veto a la red desde las aulas torpedeando el plan Escuela 2.0. de Zapatero.

Recapitulamos: Nuestros hijos deben saber, y nunca está de más insistir en ello, que puede haber personas que utilicen nuestros datos personales para hacerse pasar por nosotros o para otros usos fraudulentos, además de albergar fines ocultos. En Internet, como en general en la propia vida, no todo es lo que parece.

lunes, 1 de febrero de 2010

Soplar y sorber


¿SE PUEDE SOPLAR y sorber al mismo tiempo? ¿Se puede ser liberal e intervencionista sin inmutarse? Parece ser que si. Y digo que lo parece, entre otras cosas, porque así lo denunciaba sin ambages este fin de semana el ex presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, en su extensa entrevista concedida al diario El País. Dice Blesa textualmente, tras admitir que se alejó de la presidenta madrileña por no ser sumiso: "Aguirre no entendió que fuera independiente". ¿En qué habíamos quedado, señora presidenta? ¿No nos habían calentado la cabeza diciéndonos hasta la saciedad que el intervencionista era Zapatero? Vaya, pues ahora resulta que es el propio ex presidente de Caja Madrid, nombrado en su día por el PP, y amigo de Aznar por más señas, el que denuncia la maniobra.

Segundo ejemplo. Por si cabía alguna duda. El País publica hoy una interesante información según la cual "Mariano Rajoy conoció hace un mes la traición de Aguirre con IU en Caja Madrid". Dicho de otra forma, el PP de Madrid prefirió darle un puesto a Izquierda Unida antes que permitir la presencia del gallardonista Fernando Serrano en la Comisión de Control de la entidad (el "hijoputa" según la castiza versión ofrecida por Aguirre ante el famoso micrófono indiscreto). Es decir, la demostración, una más, de lo que ya sabíamos: que la inquieta presidenta madrileña no ha estado parada ni un solo minuto en todo este larguísimo y lamentable proceso. Si esto no es intervencionismo, que venga Dios y lo vea.

Ítem más. Añade Aguirre hoy El Mundo, conciliadora como siempre: "Ideológicamente Gallardón y yo no estamos en el mismo sitio. Yo soy partidaria de bajar los impuestos y él de subirlos. Él es intervencionista y yo no". Y remata la jugada: "No me parecería normal que Cobo volviese a figurar en las listas". Ahí queda eso. ¿Quien dijo aburrimiento?