Los obreros y las vallas han vuelto a la plaza de Callao apenas un mes después de su peatonalización completa. Las prisas en llegar a tiempo para inaugurar la reforma antes de Navidad, la ausencia de control por parte del Ayuntamiento de Madrid sobre la ejecución de los trabajos y, sobre todo, la falta de profesionalidad de la empresa encargada de la pavimentación, nos han devuelto esta escena de tebeo. Los obreros, de paso, también tendrán que reparar las endebles estructuras metálicas para proteger los alcorques de los árboles, que tampoco han resistido el tránsito masivo de madrileños. Una foto, en definitiva, digna de Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio.
Madrid redescubre su pasado barroco
Decíamos en nuestra anterior entrada que «disfrutar de la cultura alarga la vida», y aquí tenemos un caso práctico ideal para comprobarlo. Basta con acercarse al Teatro Fernán Gómez – Centro Cultural de la Villa y visitar la exposición Teatro de grandeza. Arte, arquitectura y ciudad en el Madrid Barroco



















Ver estas cosas me generan hastío… siendo fino… y un asco de cojones siendo sincero.
Abrazos de los segundos.
Nacho
Suscribo palabra a palabra el comentario de Manhattan: breve, conciso y más claro, imposible.
En la Plaza de Soledad Torres Acosta ha pasado lo mismo…el pavimento no ha soportado el peso de los vehículos y se ha hundido en la Calle Silva. Lleva así meses
Miedo me da cómo estará la plaza cuando quiten la dichosa pista de hielo (y nos libren por fin del reggaeton que ponen por los altavoces a toda pastilla)
A algunos no le pasan una y a otros se lo permiten todo…
Tu seguidor zamorano
Queridos Manhattan, Iconos y "zamorano"… Mucho me temo que el mal que relato está mucho más extendido de lo que describo. Basta salir a la calle y echar un vistazo para comprobarlo. Obra pública nueva, chapuza segura, aunque no pasa nada porque, como siempre, paga Juan Pueblo.