Son heroínas, sin saberlo, aunque nadie nunca se lo vaya a reconocer. En el mundo rural, sobre todo, aunque no sólo. En esas mujeres, invisibles, desdeñadas, ignoradas y relegadas, que nunca serán noticia, es en las que yo también pienso en este día de «celebración». Mujeres, sin nada que celebrar, y que bien merecerían una segunda oportunidad sobre la tierra.
Disfrutar de la cultura alarga la vida
LA CIENCIA CONFIRMA lo que ya intuíamos: reservar tiempo para el ocio cultural ralentiza el envejecimiento celular. Ir al cine o al teatro, visitar una exposición, recorrer un museo o volver a clase, incluso en la edad tardía, favorece la longevidad. Es una fórmula con un beneficio apreciable que requiere

















Mientras sigan invisibles tantas mujeres, habrá que celebrar o conmemorar el 8 de marzo.